Si yo quería volver, os lo prometo.
Pero una cosa llevó a la otra y mi vida empezó a dar vueltas y vueltas, hasta dar giros de 180 grados inesperados que han cambiado el rumbo de mi rutina diaria. Os los iré contando, no os vayáis a creer que vuelvo sin mi egocentrismo habitual. Es más, supongo que como presagio a lo que me acontecería en los próximos meses, esta foto tomada en julio mientras lo daba todo con un mojito en mano ( con lo que yo soy de guardar composturas, una pena la mía, una gran pena...) escenifican de forma preciosa mi estado actual.
Todo va bien, gracias por vuestros emails, ruegos y preguntas. A partir del lunes, empezamos de nuevo. Y esta vez para quedarme. Amenazo.



