Chicas, creo que nos equivocamos.
Nooo, mentes obscenas, no vayais por esos lares, insisto en que era un momento romántico a plena luz del día.
Total, que mientras él comía su helado de cucurucho, yo le miraba y pensaba porque coño no hincaba rodilla en suelo y me volvía a pedir matrimonio a un mes de nuestro aniversario. O no, incluso iba mucho más allá, porqué en tal marco no era capaz de mirarme a los ojos y decirme:
"reina, viendo que cada día estás más guapa ( incluso con la lengua morada) ayer, decidí echarme el mundo por montera, busqué en la guía y ahora mismo, hay un vestido maravilloso esperándote en la habitación de hotel para que lo luzcas mientras cenamos en la mesa que he reservado con la luz del Coliseo de fondo".
Y mientras mi cabeza maquinaba a la velocidad del rayo, en mi condición de mujer y capacitada como estoy para hacer dos cosas a la vez, visualizaba a todas aquellas parejas que iban cual tórtolos agarrados uno a la par del otro. Y entonces, sucedió, lo que muy a menudo pasa en mi persona: me mosqueé. Así, de repente, sin mediar palabra.
-Sí, bueno...
-¿No te lo parece? si es de lo mejor que hemos comido!
-Te he dicho que sí, ¿no?
-Y a tí ¿ qué te pasa, ahora?
- Que que me pasa, que que me pasa. Mejor me callo. Porque, porque....me tienes contenta!.
- ¿ Yo? y ¿qué he hecho ahora?
- ¿Qué he hecho, qué he hecho?Ese es el problema! que no haces nada. Digo yo que no te hubiera costado mucho hacerme una sorpresa, ¿no? o digo yo..( por dar ideas), haberme traido un regalo...o es más ¿ me puedes agarrar cuando vamos por la calle? joder, es que..ufff...mira el resto, todo el mundo va super enamorado.
- ¿¿¿Perdona????
- ¿¿¿Perdona????
Así que con unos morros que me llegaban hasta el suelo mi hombre rodeo con sus brazos mi cuerpo y siguió sin mediar palabra Via del Corso visualizando a lo lejos Pz Poppolo. Cuando no llevábamos ni dos minutos desde tal pataleta recordé el porqué no solemos ir agarrados por la calle: menudo agobio. Así, que de forma sutil intenté zafarme de sus garras, pero él que había hecho suyo el dicho de si no quieres taza, toma tazón y medio, no me dejó escapar y con un tono incluso amenazante me dijo: "no, bonita, no, ahora vamos a ir toooodoo el rato agarrados ¿que yo no soy romántico?...faltaría más".
Con lo agusto que iba yo sola enfadándome sin motivo y comiendo mi helado.............
Besos
