Seré breve.
Este finde he estado en un Spa.

Menú degustación para dos y botella de vino previa al chapuzón.
Pequeñas apreciaciones:
Circuito termal. Momento gorro. Es imposible sentirte sexy con algo así en la cabeza. Si no llevara siete años con mi hombre me negaría en rotundo a pasar un fin de semana romántico con mi pareja ante tal perspectiva. Como consejo, y tras el estudio de campo realizado este fin de semana, os diré que no se es más digna por dejarse el flequillo fuera. Dicho acto, denota la misma aberración hacia el gorro que el resto pero muy mal asumida. O te unes al mal común o te quedas en tu casa, tú decides. Aquí no vale las medias tintas.
Momento post gorro. Aquel en el que la goma de dicho complemento se te queda tan marcada en la frente que parece que lleves una tiara de serie. La situación es realmente ridícula. Veinte cabezas, veinte tiaras, y todos la misma cara de tontos ( incluso los del flequillo).
Parejas que muestran su amor entre aguas termales. No, no y no. Cuando estás debajo de los chorros intentando relajarte ( si alguien es capaz de hacerlo con esa presión directa a agujerearte), la imaginación al obsevar a los de tu alrededor puede ser demasiado explícita y repugnante. Por favor, las manos donde yo las vea. El agua es de todos y para todos, no compartamos con los demás fantasias sexuales que desencadenen fluidos varios ( ahora que lo pienso, igual hasta me alegro de llevar gorro).
Y para terminar......
Masaje corporal con aromaterapia tras una previa petición: " desnúdate, ponte esto y tumbate boca abajo". "Esto", lo comienzas a sacar de la bolsa y es un tanga de papel. Absolutamente humillante. Como mujer reivindico que para los hombres elaboren algo un poco menos perjudicial para la pareja. A mi hombre sólo le tapaba un huevo y parte del otro, por no hablar de lo que tardó en saber que coño era aquello que tenía entre manos. No hacía otra cosa que darle vueltas intentando averiguar donde se lo tenía que poner.
Pobrecito mio.........
Feliz ( y espero que no doloroso) lunes!